Cuando te
conocí tú dormías con un peluche y yo no sabía dormir sin compañía. Pronto nos
hicimos amigos; inseparables. Tú eras tú yo era yo. Tu tenías tus dudas y yo
las mías pero entre los dos nos las solucionábamos y creábamos otras nuevas
para no aburrirnos. Eso era bonito. Sin embargo, un día, quisimos jugar al
amor.
Nunca estuve
seguro de si fuiste tú quien quiso probar el sabor de mi boca o si fui yo quien
se aventuró a descubrir el tacto de tu lengua. La cuestión es que un día,
dijimos que sí, que éramos amigos pero que también podíamos ser algo más. Y así
decidimos jugar al amor.
Mucho ha
llovido desde entonces. Sé que a ti te costó acostumbrarme a que no durmiese
con otra, casi lo mismo que a mí me costó acostumbrarte a desterrar tus
peluches y a dormir conmigo. El tiempo pasaba rápidamente y, mientras yo me
acostumbraba a tu piel suave, tú te convertías en señora y cartógrafa de mi
cuerpo. Juntos jugábamos al amor.
Y mientras
jugábamos, poco a poco, fuimos olvidando nuestra amistad. Tu seguías teniendo
tus dudas y yo las mías, pero ya no las solucionábamos juntos. Mientras
nuestros cuerpos se acercaban, nuestros corazones se separaban. La cama,
compartida cada noche, empezaba a hacerse pequeña al tiempo que las discusiones
crecían. Pero nosotros seguíamos jugando al amor.
Y un día el
juego se acabó. Yo buscaba tu boca, ansioso, pero tropecé con tu mejilla de
amistad, cuyo tacto, antes amado y ahora olvidado, me desconcertó. Me creó un
mar de dudas y un océano de enfados. Lo único que obtuve de tu boca ese día fue
la noticia de que el juego había terminado.
Y ahora,
mientras tú buscas mi boca de nuevo, yo te ofrezco el olor a after shave de mi
mejilla porque el juego ha terminado. Quisimos jugar al amor y lo hicimos. Pero
ya no. Ahora volvemos a ser los de antes, los amigos inseparables. Todo vuelve
a ser como fue al principio salo una cosa: ahora soy yo quien duerme abrazando
a un peluche y eres tu quien quiere tener su cama llena de gente. Tal vez así
sea mejor. Tal vez sea verdad que el juego del amor terminó.
Anabel.
¡Ay mi moza que bien escribe, madre! Que lenguaje más culto, se me ha quedado lo de "cartografa". Me ha encantado, srly. *___*
ResponderEliminar¡Qué bien escribes chica! Me enamoras
ResponderEliminarPues pues pues...muero! Y ya está...joder nena como escribes...si es que es leerlo y decir "Aiiiiiiiis!!!!" Es tan bonito aunque sea tristòn...
ResponderEliminarY cómonescribes chiqui...que delicadeza, que meticulosa...enlazas las palabras justas...unavez más... chapó, da gusto.leerte
P.D.: No se.comenta sola, soy @CrisSimonMV
Hay dios que capítulo *-*
ResponderEliminarMe ha encantado, que manera de contar las cosas *-*
Esperando al siguiente ansiosa :3
Ai Dios! *-* Chiquilla, ¿¿pero como puedes escribir asi de perfecto?? Es demasiado ahsjajxjanxja *----*
ResponderEliminarEspero el siguiente :D
PD: @StanathanAlways
precioso me ha encantado
ResponderEliminarespero el siguiente
Que bien escribes, enserio, esto se te da genial, MUY precioso el capítulo (aunque el final un poquito triste) y la verdad es que este blog empieza con buen pie, muchas ganas del siguiente. By: Eevee.
ResponderEliminar