Estamos cansados de ver en las películas, leer en los
libros, y oír a la gente que el amor es el sentimiento más precioso y puro del
mundo. Pues bien… tengo una mala noticia, el amor… ese sentimiento tan precioso
duele, hiere y hasta mata.
Nos cuentas miles de historias preciosas, pero ¿por qué
nadie nos cuenta esas historias que no pueden ser? Esas que se notan, que todo
el mundo a vuestro alrededor las palpa en el ambiente pero no llegan a surgir. A
veces esas historias son más puras que todas las que llegan a pasar.
Me valía con una mirada suya, con que me sonriese, con que
nuestras manos se rozasen al ir a coger el agua, o que me rodease con sus
brazos tres segundos. A veces creía que la relación podía avanzar, pero cuando
reuní el valor necesario para proponerle cogernos de la mano y saltar juntos al
vacío… se acaba el programa.
Cada uno tomó su camino, me decía a mi misma que a la vuelta
del verano todas las aguas vuelven a su cauce, que al final del verano volvería
a estar él, pero solo pasó una cosa… llegó el frío… el frío de vivir sin sus
miradas, sin su risa, sin sus bromas, sin él.
Nadie te dice que se puede echar de menos aquello que nunca
has tenido, que a veces puedes sentir esa pérdida más que las que de verdad has
tenido… porque ya nunca sabrás a qué saben sus labios, ni si se despierta de
buen humor por las mañanas, no sé si le gusta cantar en la ducha, ni siquiera
sé si se le queman las tostadas.
Tú cabeza te dice que lo sensato es olvidarle, pero a la vez
miles de recuerdes se amontonan en tu memoria… y es una locura, es una locura
eso de tener que olvidar sin dejar de recordar.
Pero lo peor es cuando en tu cabeza resuena solo una
pregunta ¿por qué? Por qué no lo intenté, por qué no tuve valor, por qué me he
perdido minutos de mi vida a su lado… y creo que la respuesta es que tenía
miedo… miedo a perderle, a quedarme sin él a quedarme sin instantes a su lado…
pero al final es lo que ha pasado, ¿qué absurdo no? creía que huída de mi miedo
y me di de bruces con él.
Puedo hacer dos cosas… quedarme en Mollet echando la culpa
al destino de que nos separase cuando me había decido, o bien, coger las
riendas de mi vida, porque quizá sí es el destino quien reparte las cartas,
pero yo elijo como jugarlas.
Cojo las llaves del coche, meto algo de ropa en una bolsa,
cojo mi móvil y pongo rumbo a Madrid…. Hace casi dos años de todo esto, y puede
que la gente crea que estoy loca… pero ¿y qué si lo estoy? El amor es eso,
locura… la vida hay que saber vivirla, no estoy conduciendo hacia un imposible,
no me toméis por ilusa por creer que tras dos años puede salir bien… porque no
existen los amores imposibles, sino improbables… y por muy pequeña que sea esa
posibilidad, siempre vale la pena intentarlo
Plssss *-* es precioso amoor, me ha encantadooo <3 Siiguientee!
ResponderEliminarmuerta me he quedado *-* me encanta! siguiente :)
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