miércoles, 16 de abril de 2014

RELATO 11: Entrar una última vez y desordenarlo todo por completo


'-Tengo ganas de ti.
-De mi y de todas- susurré encima de sus labios. Me apartó el pelo de la cara.-
-No- me mordió el labio- No- volvió a repetir después de besarme- Los besos de las demás no me importan- decía mientras con sus manos en mis caderas me hacía caminar hacia atrás.-
-Pero parece que te da igual que exista la posibilidad de que te quedes sin los míos- puse una de mis manos en su pecho para que dejara de andar. Cogió esa misma mano y le dio un beso para luego situarla encima de su corazón.-
-Si eso pasa- suspiró- Dios, no quiero ni pensar lo que podría pasar- me miró y colocó su mano libre encima de una de mis mejillas- No puedo vivir sin tus besos- cerré los ojos sabiendo que estaba volviendo a caer en sus redes, sus palabras me podían- Prométeme que nunca se te acabaran los besos para mí.
-Yo -susurré y me interrumpió-.
-Prométemelo- pidió- A cambio yo prometo quererte el resto de mi vida -me dijo mientras empezaba a besarme el cuello.-
-Pa..para -le pedí y se apartó- No puedo pensar con claridad si estás cerca.
-No pienses- me miró- Déjate llevar.
-No- le acaricie el pelo- Siempre que me dejo llevar acabo con un rasguño -me miró- ¿No ves que siempre caigo una vez más?- aparté sus manos de mi cuerpo- Siempre vienes con tus besos diciéndome que soy mejor que todas pero siempre te vas con otras- me tembló la voz- Estoy harta de que pienses que con un par de besos ya soy tuya- intentó tocarme pero no le dejé- Quiero que pases por lo mismo que yo, quiero que te sientas como una mierda cuando otro me toque, cuando otro me bese y sobre todo si me quiere de verdad- intenté no llorar- Te mereces esto- respiré hondo- Y ahora voy a irme y no quiero que me busques. 
-No puedes hacerme esto- suplicó.
-Eso me repetía yo- le miré- Siempre pensaba que si me querías no me harías esto pero míranos, tú el mismo cabrón de siempre y yo la tonta enamorada a la que le comes la boca y es capaz de olvidar que te has ido con otra y meterte en su cama para sentirse querida pero ya no me sirven tus falsos te quiero.
-No eran falsos- se puso justo delante para no dejarme marchar.
-Vete con tus cuentos a otra- le miré- A mi ya no me sirven.
-¿Estás segura?- se acercó a besarme y le dejé. Escondí mis dedos en su pelo y al separarse de mi me mordió el labio- ¿Ves?- me miró- Siempre caes- me acerqué sonriendo a su oreja.
-Ésta vez el que has caído eres tú- susurré- ¿No decías que no sabrías vivir sin mis besos? Pues prepárate porque ese era el último- le dí un golpecito en el hombro- Campeón, que eres un campeón- me reí- Que ahora te toca a ti irte a las camas de otras y no volver a la mía, ¿sabes porque siempre volvías cariño?- me miró serio- Porque muy en el fondo no te sabían a nada los orgasmos de otras porque solo me querías a mi y cuando te des cuenta y tengas los cojones de admitirlo ya será tarde.
-Siempre puedo ir a buscarte, ¿no crees?- apartó de nuevo mi pelo de la cara, le encantaba hacer eso y para qué mentirnos, a mi también.-
-Ven si quieres, búscame pero ahora soy yo la que te promete una cosa- acaricié mis labios con los suyos por última vez- Te prometo que si vienes a buscarme yo no estaré.'

Una promesa que no cumplí, yo fui esa tonta que esperó a que viniese a buscarme pero nunca volvió. Él había prometido no buscarme de nuevo, de hecho a todos sus colegas le decía que ya había pasado página o al menos eso parecía mientras besaba a esa chica. Y yo tenía que soportar ver como se enamoraba de otra mientras seguía queriéndole como nunca antes había querido a nadie. Me pasé noches enteras llorándole por haberse ido, deseando que volviese y que todo siguiera como antes; él en mi vida, yo en la suya, queriéndonos sin pausa, perdiéndonos juntos sin miedo a nada sabiendo que teniéndonos el uno al otro éramos felices, que con eso nos bastaba, ¿recuerdas? Y cuando me planteé seriamente que esto tenía que acabar, cuando decidí que era el momento de pasar página y seguir con mi vida, el momento de enamorarme de nuevo, de cometer errores, de arriesgarme..justo ahí, apareciste de nuevo diciendo que me echabas de menos. Diciendo que no podías sin mi, que me necesitabas, que yo era lo mejor que habías tenido y que solo te había hecho falta perderme para darte cuenta de ello, pero a mi eso no me servía de nada, chico. Seguías besando otros labios y a su misma vez me decías lo mucho que me querías, ¿para qué mientes? ¿qué consigues con eso? ¿quieres romperme un poco más el corazón? Pero a quién quiero engañar..esos te quiero y todas tus palabras me daban la vida de nuevo, llenaban ese vacío que empecé a sentir desde que te fuiste.. me sentía completa de nuevo, como siempre me sentía cuando estaba contigo. He intentado convencerme de que no me merezco a alguien que me quiera a ratos o cuando le apetezca, pero es que me está costando la propia vida convencer a mi corazón, ya sabes que es muy cabezota en cuanto a amor se refiere. Recuerdo esas palabras que revivían todo esto que siento ahora mismo. Recuerdo como me sonó la melodía del teléfono y como se me disparó el corazón al leer tu nombre; ¿y esa sonrisa que se instaló en mi cara que parecía no ser borrada, qué? Leí tu mensaje "creerás que todo esto es un juego, pero para mi no lo es. Me he dado cuenta de que te quiero y que por mucho que haya intentado mantenerme alejado de ti, no puedo. Eres lo más importante que he tenido, eres la única tía que ha estado ahí para mi y es que no puedo seguir como si nada después de saber que sigues queriéndome, o eso dicen por ahí, dime que es verdad, dime que todavía me quieres."
No sabía si llorar porque sentía que habías vuelto, o reírme porque sabía que era mentira. ¿tú sabes las veces que había deseado que volvieras a mi vida? ¿lo sabes? ¿sabes las noches que me he pasado despierta hasta las tantas pensándote? Y ahora..vuelves y no sé que hacer. Si hago lo que mi corazón me pide, sé que me quedaré ahí para ti como siempre ha sido, pero si decido hacer caso a la razón; me iría dejándote siendo feliz. Y me fastidia que el corazón y la razón no sigan el mismo camino..¿porqué me haces esto? ¿porqué vuelves ahora que estoy apunto de olvidarte? ¿no decías ser feliz? Si es así, coges y te vas con esa chica que ahora es tu felicidad, y bésala, y quiérela pero cuando lo hagas no pienses que soy yo, que te conozco y sé que lo harás. Si no eres feliz, ven, vuelve, y quédate conmigo una noche más de otras tantas que hemos llegado a pasar juntos- de esas que tanto significaban para mi, y tan poco para ti- pero te diré una cosa; uno de los dos acabará con el corazón roto y ésta vez no seré yo.'

Lucía